COMENTARIOS SOBRE UNA ESTUPIDEZ
Lo que sigue es una parte de la denuncia del Sr. Montiel, argentino él, que supone que puede enjuiciar a la Sra. Tatcher por el Guerra de las Falkland Islands.
El Sr. Montiel paraece haber ovidado que quien invadió dichas islas fueron los argentinos y los ingleses defendieron lo que era suyo.
Este absurdo apareció en Seprin, y transcribo lo más importante ya que el texto de la denuncia es muy extenso. Luego que se haya leído este texto risible están mis comentarios al respecto.
FORMULA DENUNCIA DE HOMICIDIO CALIFICADO: CRUCERO GENERAL BELGRANO. TATCHERT ANULA VIAJE A SUDAMERICA
Señor Juez: Alejandro Jorge Pedro Montiel, argentino, mayor de edad, casado, L.E 7.672.977, domiciliado en Pacheco de Melo 1872 9º Piso, Departamento "A" , y constituyendo domicilio legal en Perú 130, de esta Capital Federal, por mi derecho, respetuosamente me presento a V.S. y digo: Que sin perjuicio de la querella criminal que iniciaré oportunamente, vengo por el presente escrito a formular denuncia de homicidio calificado (art. 80, inc. 2º de nuestro Código Penal) contra MARGARET THATCHER, residente actualmente en el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte y cuyo domicilio real y demás datos identificatorios deberán ser solicitados a Interpol u organismo afín, como desde ya lo pido a V.S. Formulo esta denuncia contra la persona indicada sin perjuicio de la que también formularé a la brevedad contra los ejecutores materiales y demás implicados en el delito de homicidio mencionado (el capitán del submarino británico H.M.S. "Conqueror" y funcionarios del Ministerio de Defensa y Almirantazgo inglés al dos de Mayo de 1982) .- Todo ello con el fundamento de los siguientes hechos y derecho.
HECHOS: El día dos de Mayo de 1982 la señora Margaret Thatcher, que desempeñaba el cargo de Primer Ministro (Jefe de Gobierno) del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, ordenó al Ministro de Defensa, Sr. John Nott que a su vez transmitiera al Almirantazgo inglés la orden dirigida al comandante de submarino nuclear británico H.M.S. "Conqueror", Capitán de Fragata Christhopher Wreford - Brown, de torpedear y hundir al crucero A.R.A. "General Belgrano", que en ese momento se encontraba navegando frente a las costas argentinas de Tierra del Fuego y dirigiéndose al litoral de nuestro país; la orden fue dada con plena conciencia de que con ello se produciría la muerte de un número indeterminado de tripulantes del crucero, no solamente como consecuencia de la explosión que se produciría (y produjo) sino igualmente porque se ahogarían al hundirse el navío o perecerían de frío por la baja temperatura imperante en la región, puesto que el hundimiento habría de hacerse sin previo aviso y sin salvar a la tripulación.En cumplimiento de esa orden, emanada por el Comando Estratégico de Submarinos sito en Northwood (próximo a Londres), a las 15:57 horas de ese dos de Mayo de 1982, el comandante del submarino H.M.S. "Conqueror" , a una distancia de aproximadamente 1.400 yardas, hizo disparar dos torpedos MK - 8, con una carga explosiva de 365 Kg.-Tórpex cada uno de ellos, contra el crucero A.R.A "General Belgrano" que al recibir de lleno los dos impactos, a las 16:01, de inmediato comenzó a hundirse hasta desaparecer totalmente de la superficie aproximadamente a las 16:34 horas del mismo día. El hundimiento se hizo, de acuerdo a las órdenes recibidas, sin aviso previo, cuando el crucero navegaba sin propósito alguno de dirigirse a las Malvinas, rumbo, como se ha dicho, al litoral de nuestro país, y alejándose rápidamente del lugar el submarino en inmersión, sin intentar siquiera salvar o prestar auxilio a ningún integrante de la tripulación.El crucero A.R.A "General Belgrano" se encontraba en el momento del hecho en la latitud aproximada de 55 grados 24 minutos Sur y longitud aproximada de 61 grados 32 minutos Oeste de Greenwich o sea a 91 millas de las costas argentinas de la Isla de los Estados y fuera de la zona de 200 millas alrededor de las Malvinas, Georgia del Sur y Sandwich del Sur, o sea de la llamada zona de exclusión en la que el Reino Unido había declarado prohibida la entrada de buques argentinos al iniciarse el conflicto del Atlántico Sur en Abril de 1982.Como consecuencia de este hecho se produjo la muerte de 323 tripulantes del crucero, unos como consecuencia de las explosiones producidas por los torpedos al introducirse en el casco del A.R.A. "General Belgrano" chocando con depósitos de explosivos, otros por asfixia al expandirse gases contenidos en tubos almacenados en la bodega, otros al ahogarse en el hundimiento por no poder acceder a los botes salvavidas y otros por congelamiento en el interior de esos botes debido a las muy bajas temperaturas reinantes en la región. Ello constituye un delito tanto desde el orden jurídico nacional (el Código Penal Argentino y las leyes complementarias) como desde el orden jurídico internacional y V.S. es competente para entender en este caso, siendo de aplicación el tratado de extradición entre la Argentina y la Gran Bretaña. Presentaré mi exposición con el siguiente esquema: a) Delito conforme a la ley penal argentina.b) Crimen conforme al Derecho Internacional.c) Competencia de los Tribunales Argentinos y de V.S. en particular.d) Inaplicabilidad del acuerdo argentino-británico del 19 de Octubre de 1989.e) Aplicación del Tratado de extradición entre la Argentina y Gran Bretaña de 1889.f) Vigencia de la acción penal. a) Delito conforme a la ley penal argentina.El hecho mencionado constituye el delito de homicidio calificado que establece el art. 80, inc. 2º de nuestro Código Penal por haber sido cometido con alevosía y por un medio causante de grandes estragos; la alevosía resulta de la circunstancia de haberlo ordenado por la autora desde su residencia en Londres, o sea sin peligro alguno para quien lo ordenó y el medio empleado (el torpedeamiento) fue algo causante de grandes estragos que aquí se han relatado.
Cuando dos países están en estado de guerra, todo el aparato jurídico de ambos no tiene valor. Es decir, toda la jurisprudencia civil y penal no tiene validez. Se actúa según las leyes de la guerra.
Dejando de lado las causas subjetivas del conflicto, que en guerra no tienen sentido alguno; cada ejército lucha para ganar el territorio en disputa.
Esta modalidad no ha cambiado desde que el primer hombre enmangó un trozo de sílex y abrió en canal a quien se metiá en su territorio. Así que el tema no es nuevo; lo que sí es nuevo son las armas y los métodos para vencer.
En una actitud típicamente argentina, de que yo puedo hacerte "crema", pero tú no me podés hacer nada porque va contra las leyes internacionales, el Reino Unido, alistó una flota para reconquistar las Islas. Se tomaron su tiempo, esperando que los argentinos reaccionaran frente a una agresión totalmente gratuita y con expectativas de no poder vencer bajo ningún concepto.
Los ingleses podrían haber utilizado otros métodos mucho más cruentos, como por ejemplo una fuerza de intervención rápida; bombardeos indiscriminados y letales; grupos de comandos con gurkas aeretransportados o llevados por submarinos, etc.Las variantes son muchísimas; pero optaron por llevar una flota para dar tiempo a los argentinos a retirarse, mientras que se hacían frenéticas conversaciones diplomáticas para que la sangre no llegara al río.
Los argentinos se mantucieron en sus trece y los ingleses no tuvieron más remedio que atacar. Para una potencia del calibre de Gran Bretaña, atacar a un ejército compuesto por soldados casi niños, oficiales incompetentes, y armamento anticuado, no es algo de lo que se puedan sentir orgullosos.
Pero frente a la absurda negativa de un alcohólico de negociar no tuvieron más remedio que pelear.
Este Sr. Montiel hace una denuncia para enjuciar a la Sra. Tatcher por el hundimiento del crucero "Gral Belgrano", así como también a los mandos del Almirantazgo y al capitán del "Conqueror".
Aparte de que ya han pasado 24 años de la guerra, el Sr. Montiel, el abogado que lo patrocina y el juez que aceptó la causa, parecen desconocer los fundamentos básicos de las leyes de la guerra y además tienen una memoria muy selectiva: fueron los argentinos los que invadieron las Islas propiedad de Gran Bretaña; dichas Islas están fuera de las 200 millas marinas de la costa argentina; el área de "exclusión" era para buques de bandera no argentina; cualquier buque de guerra de algunos de los países beligerantes es un blanco potencial, esté dónde esté.
Usando el mismo criterio que esgrime el Sr. Montiel, Gran Bretaña tendría que llevar al Tribunal de La Haya por delitos de lesa humanidad el haber hundido la fragata "Shefield" y haber averiado seriamente un buque hospital debidamente identificado con la cruz roja.
Sería mucho más serio, de parte del Sr. Montiel, acusar a la oficialidad argentina, que dejó a los soldados solos para que se enfrentaran a un cuerpo altamente profesional como los "Royal Marines", y se fueran al continente a lugar seguro. Eso se llama cobardía,...... pero total eran "cabecitas negras", es decir material desechable.
Los ingleses capturaron a estos pobres soldados, los curaron, les dieron de comer, los mantuvieron en un lugar seco y caliente y luego los devolvieron. El único oficial de alta graduación que tuvo el valor de quedarse con sus soldados fue el general Menéndez, y a éste no le pasó nada: entregó la capitulación y lo mandaron en avión al continente.
Y con respecto al "Conqueror", éste hizo lo posible para que la tripulación del "Belgrano" lo detectara con los radares pasivos y activos, no hizo silencio radial, se acercó al buque argentino a nivel de periscopio tan cerca que si hubiese habido algún vigía lo habría visto a simple vista.
La prueba de esto es que torpedeó al "Belgrano" a 1400 yardas (unos 1300 metros), cuando el tipo de torpedos Mark 8 usados tienen una autonomía de 6 a 8 kilómetros.
Las leyes de la guerra son muy simples: lo que en la vida civil es un homicidio, en estado de guerra es un acto totalmente válido. En estado de guerra los soldados siguen ciegamente a sus oficiales, éstos son el referente de sus acciones......si los oficiales son cobardes seguramente sus soldados también lo serán.
Si los oficiales son tan cobardes que, viendo que están perdiendo la partida, se salvan solamente ellos y no están junto a sus hombres en las malas, no solamente son totalmente cobardes sino que son totalmente no profesionales.
Y vale la pena recalcar que los hombres que se salvaron del "Belgrando" que fueron muy pocos, eran todos oficiales......no había ningún marinero.
Así es que el Sr. Montiel trata de que la Argentina también tenga problemas con Gran Bretaña; ya los tiene con la mitad del mundo y ahora se suma otro más.
La Sra. Tatcher se comportó como un Jefe de Estado de primera categoría: si su país era amenazado puso a parte de su flota a defenderlo.
Por otro lado lo que muchos argentinos, y también no argentinos, no saben es que la Sra. Tatcher tenía sobre su mesa de trabajo un plan para un bombardeo masivo de Buenos Aires, y lo desechó porque le pareció que la respuesta era desmesurada frente a la agresión; me gustaría saber si la Junta Militar argentina en la situación de la Sra. Tatcher no hubiese dado luz verde para el bombardeo de Londres.
Lo más lamentable de esto es que la mentalidad del actual presidente argentino se está difundiendo en la población: "yo hago lo que quiero", pero no me hagas a mí lo mismo porque es un delito. "Nosotros somos el ombligo del mundo", y no me demuestres lo contario porque es un delito contra el pueblo argentino.
El pueblo argentino es uno de los mejores que he conocido, pero tienen un sólo defecto: no saben elegir sus autoridades, y también es justo decirlo tampoco tienen muchas alternativas: el poder político en Argentina, históricamente, ha estado en manos de delincuentes, sacando dos o tres presidentes, los demás fueron y son corruptos.
Alvaro Kröger
lunes, 11 de diciembre de 2006
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